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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha desvelado que mantuvo una reunión con su vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y ha asegurado que no considera una «deslealtad» la petición de esta última de remodelar el Ejecutivo ante los casos de acoso sexual y corrupción que afectan al PSOE.
El encuentro entre ambos líderes se produjo a principios de esta semana, aunque fuentes del Gobierno no han precisado si tuvo lugar antes o después del Consejo de Ministros del martes. Sánchez hizo esta revelación durante una rueda de prensa en Bruselas, al término de la última reunión del año del Consejo Europeo, donde fue preguntado sobre la solicitud de Díaz.
Previamente, a su llegada a Bruselas, Sánchez ya había restado importancia a la petición de Díaz y de Sumar, subrayando que, a pesar de las discrepancias lógicas entre dos formaciones políticas distintas, existen muchos puntos que las unen en el Gobierno de coalición.
Además, el presidente rechazó la interpretación de Sumar de que la inacción del Gobierno pueda alimentar a Vox, argumentando que el auge de la ultraderecha se debe al «blanqueamiento» que de ella realizan el Partido Popular y la derecha mediática.
PSOE y Sumar, cara a cara por los casos internos
Más allá del encuentro entre Sánchez y Díaz, el PSOE y Sumar tienen previsto reunirse este viernes para abordar directamente los presuntos casos de corrupción y las denuncias internas por acoso sexual que involucran a varios exdirigentes socialistas.
En esta reunión, cuyos detalles como lugar y hora no han trascendido, participarán la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, junto a miembros de su equipo. Por parte de Sumar, aún se desconoce la identidad de sus representantes.
Para Sumar, este encuentro debe marcar un «punto de inflexión» que impulse al PSOE a actuar y a demostrar que el Ejecutivo continuará ampliando las políticas sociales acordadas por ambos partidos en su pacto de coalición.
Por su parte, el PSOE insiste en que ha actuado «desde el primer momento» tanto contra los presuntos corruptos como ante las denuncias de acoso, y afronta la reunión con una clara «voluntad de entendimiento».
EFE