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Trump respalda ataque israelí a misiles iraníes y exige desarme de Hamás en reunión con Netanyahu
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en su mansión de Florida, Mar-a-Lago, en un encuentro calificado de “muy, muy productivo”. La reunión, que convirtió la residencia privada en un centro de la geopolítica mundial por segundo día consecutivo, estuvo marcada por el firme apoyo de Trump a Israel y sus advertencias a Hamás e Irán.
Advertencia a Hamás: “Lo pagarán muy caro”
Trump fue contundente respecto a Hamás, exigiendo su desarme “muy pronto”. “Si no lo hacen como lo prometieron, lo pagarán muy caro por no cumplir su palabra”, insistió el republicano. Advirtió que, de no hacerlo, “será horrible para ellos. Muy, muy malo”. El presidente estadounidense incluso vaticinó que algunos de los países firmantes de su plan de paz de 20 puntos, forjado en octubre, entrarían en Gaza para “eliminar” a la milicia islamista, aunque sin concretar cuáles ni cómo.
Respecto a las acciones de Israel en Gaza, Trump aseguró que Estados Unidos “está ayudando mucho a la gente de Gaza” y que no le preocupa “nada de lo que está haciendo Israel”, a pesar de los ataques diarios con víctimas en la Franja. “Han cumplido con lo previsto. Son fuertes”, declaró.
Luz verde para un ataque a misiles iraníes
Uno de los “cinco grandes asuntos” sobre la mesa fue Irán. Israel busca permiso para bombardear el programa de misiles balísticos iraní. Trump verbalizó su apoyo incondicional: “Absolutamente”, si el objetivo son los misiles; e “inmediatamente”, si se trata del programa nuclear. “Me cuentan que [Teherán] está intentando rearmarse, y si lo están haciendo, tendremos que detenerlos. Los detendremos. Los aniquilaremos”, afirmó Trump, aunque también expresó la esperanza de que Irán busque un acuerdo, lo cual sería “mucho más inteligente”.
Netanyahu, que se mantuvo en silencio al inicio de la visita, solo aportó el dato de los 255 rehenes capturados por Hamás. Trump lo definió como un “héroe de guerra” y “un primer ministro en tiempos de guerra excepcional”, llegando a afirmar que “sin él, hoy no existiría Israel”.
Objetivos de Netanyahu y contexto político
El primer ministro israelí acudía a la cita con el que llamó “el mejor amigo que Israel ha tenido en la Casa Blanca” con varios objetivos clave, además del relativo a Irán. Buscaba autorización para mantener la ocupación militar israelí en una zona de Siria, aspiraba a conservar el control israelí sobre más de la mitad de la Franja de Gaza y pretendía forzar el desarme de Hezbolá en Líbano.
La reunión, la quinta presencial entre ambos líderes en 2025, coincidió con la confirmación de la muerte de líderes de Hamás en bombardeos israelíes y la impaciencia de Trump con su plan de paz para Gaza, que no avanza a su “segunda fase”. También se hizo evidente la incomodidad de la Casa Blanca con las acciones diarias de Israel en Líbano y Siria.
Netanyahu también buscaba un triunfo en Mar-a-Lago que le sirviera en casa, donde ha solicitado el perdón presidencial con el impulso de Trump. Este auguró que el presidente de Israel, Isaac Herzog, se lo concederá, calificando a Netanyahu de “héroe” y confirmando que el indulto “está en trámite”.
Las encuestas sugieren que Netanyahu podría tener dificultades para reeditar su coalición en las elecciones de 2026. Además, su base presiona para anexionarse Cisjordania, una postura a la que Trump se ha opuesto claramente. “Hemos discutido mucho sobre eso y no diría que estamos de acuerdo al 100% sobre Cisjordania, pero llegaremos a una conclusión al respecto”, dijo Trump.
El plan de paz de Trump y la situación en Gaza
Trump desea anunciar avances en Gaza antes del 20 de enero, primer aniversario de su regreso a la Casa Blanca. A pesar de haber prometido acabar con la guerra en su primer día en el Despacho Oval, el presidente se enorgullece de haber logrado “la paz en Oriente Próximo” por primera vez “en miles de años”, aunque por el momento solo exista un alto el fuego.
La “segunda fase” de su plan de paz implica un repliegue de la invasión israelí, la creación de un Gobierno tecnocrático palestino, y el concurso de un organismo y una fuerza internacional de supervisión. Sin embargo, Netanyahu insiste en que Hamás no ha devuelto el último cadáver de rehén y prefiere mantener el 58% de la Franja bajo control de su ejército, mientras el resto permanece en manos de Hamás en condiciones calamitosas. El primer ministro israelí y su esposa se reunieron con los padres del último rehén para garantizar “todos los esfuerzos” para su “entierro judío”.
Irán y el programa nuclear
En cuanto a Irán, Estados Unidos apoyó a Israel en junio con la “guerra de los 12 días”, que incluyó un ataque a bases de producción y almacenamiento de uranio, un golpe al programa nuclear iraní. Trump calificó la operación como un éxito militar sin precedentes, pero Netanyahu no considera el problema resuelto. “Espero que Irán no esté intentando desarrollar, como he estado leyendo, armas y otras cosas”, dijo Trump, sugiriendo que podrían estar usando “otras instalaciones diferentes” a las destruidas. Netanyahu aspira a desmantelar el programa de misiles balísticos de Teherán, aprovechando la debilidad del régimen.
Trump evitó pronunciarse sobre el derrocamiento del régimen iraní antes de pasar a la comida de trabajo.